Un proceso de coaching suele seguir una estructura clara para asegurar resultados.


Definición de objetivos (KPIs):
Establecer el norte. Se acuerdan metas claras y medibles junto con la dirección. Se define qué aspecto específico se quiere mejorar (ej: aumento de ventas, mejorar procesos de producción, reducción de conflictos, velocidad en la toma de decisiones).
Seguimiento y medición:
Evaluación de resultados. Se revisa el avance de los planes de acción implementados entre sesiones y se miden los cambios de comportamiento e impacto real en el negocio frente a los objetivos iniciales.
Diagnóstico inicial
Fase de descubrimiento. Se realizan entrevistas, encuestas o evaluaciones para entender la cultura de la empresa, los puntos de dolor y el estado actual del equipo o líder.
Sesiones de intervención:
El proceso en acción. Se ejecutan las sesiones individuales o talleres grupales. El coach uFliza la observación directa, dinámicas diseñadas a medida y, sobre todo, preguntas poderosas para que el equipo descubra sus propias soluciones y asuma compromisos.
